“Tú me tejiste en el vientre materno” (Sal 139, 13)
Publicado el 04 Mar 2026 por Vicaria Señor de la Misericordia (Señor de la Misericordia)
Campaña 40 Días por la Vida en Nezahualcóyotl
En el corazón de nuestra Diócesis, resuena con fuerza la Palabra de Dios: “Porque tú has formado mi cuerpo, me has tejido en el vientre de mi madre” (Sal 139, 13). Este versículo ilumina y sostiene la misión de la Campaña 40 Días por la Vida, una iniciativa pacífica de oración y ayuno que se realiza dos veces al año —en Cuaresma y en otoño— para interceder por el don sagrado de la vida.
La campaña de Cuaresma inició el pasado 18 de febrero y concluirá el 29 de marzo. Durante este tiempo, fieles de nuestra Iglesia particular se congregan diariamente en el camellón de Av. Sor Juana y Glorieta de Colón, en un horario de 7:00 a.m. a 7:00 p.m., ofreciendo oración constante, ayuno y presencia silenciosa frente a clínicas abortivas.
Desde el año 2019, cuando la coordinación de Iberoamérica invitó a abrir esta campaña en nuestra Diócesis, se respondió con generosidad. Con gratitud recordamos al Padre Roberto de la Rosa Alegría (+), quien fue el primer sacerdote en acompañar este apostolado hasta que el Señor lo llamó a su presencia. Su testimonio sigue dando fruto.
El propósito de la campaña es claro: salvar vidas y almas. Se ora por los bebés en peligro, pero también por sus madres, muchas de ellas heridas por el abandono, la soledad o la desesperación. Cuando alguna mujer en crisis se acerca, la oración se transforma en acción concreta, canalizándola a fundaciones que ofrecen acompañamiento integral y alternativas de esperanza.
Asimismo, se brinda apoyo a quienes ya han vivido la experiencia del aborto y cargan heridas profundas en su corazón, acercándolas a espacios de sanación donde, con la guía de psicólogos y sacerdotes, pueden experimentar la misericordia de Dios.
Las actividades que sostienen esta misión son profundamente espirituales: celebración de la Santa Misa, horas santas, rosarios y confesiones, todo esto, gracias al acompañamiento de diversos sacerdotes y al respaldo cercano de nuestros pastores. Agradecemos de manera especial el apoyo de nuestro Obispo Don Héctor Luis Morales Sánchez, así como de los Presbíteros que han hecho presencia y alentado esta obra evangelizadora, entre algunos de ellos: P. Gerardo Sarabia Lujano P. Roberto Delgado, P. Matus, P. Andrés Méndez, P. Benji, P. José Luis Romero Landeros, P. Julio Escamilla, P. Jaime Hernández, P. Guillermo Morgado, P. Martiniano, P. Cristóbal Yahir (cruzados de Cristo). También a los hermanos laicos profundamente comprometidos con la vida: Dr. Raymundo, Mónica Aparicio del Equipo Laico al servicio de la Pastoral y a todos los voluntarios que nos apoyan donando su tiempo rezando por el fin del aborto.
Cada día se suman familias, jóvenes, niños, catequistas, agentes de pastoral y personas de buena voluntad que, conscientes de la gravedad de esta realidad, oran unidos pidiendo la misericordia de Dios. Los frutos se manifiestan al concluir cada campaña: vidas salvadas, corazones convertidos y testimonios de transformación que sólo la gracia puede obrar.
Esta iniciativa no es un gesto de confrontación, sino un acto de amor. Es la Iglesia que ora, que acompaña, que propone esperanza y que proclama con firmeza y caridad que toda vida humana es un don.
Como comunidad diocesana, estamos llamados a reflexionar:
¿Reconocemos el valor sagrado de cada vida?
¿Nos dejamos tocar por el dolor de tantas madres que necesitan apoyo y comprensión?
¿Somos instrumentos de la misericordia de Dios?
La invitación es abierta y fraterna:
Quienes puedan, únanse de manera presencial en el horario establecido, aunque sea por una hora, para orar en favor de la vida. Su presencia es valiosa.
Y quienes no puedan acudir físicamente, pueden sumarse desde sus hogares: ofreciendo un rosario, una hora de adoración, un pequeño sacrificio o ayuno, pidiendo por la conversión de los corazones y por la protección de cada vida concebida.
La defensa de la vida comienza en la oración y se fortalece en la comunión. Que esta Cuaresma sea también un tiempo para renovar nuestro compromiso con el Evangelio de la Vida.
Que María, Madre de la Vida, interceda por nosotros y nos enseñe a custodiar con amor el don que Dios ha puesto en nuestras manos.
Con información de Reina Arias
Redactó Anel Olivera López