“Reciban el Espíritu Santo” (Jn 20,22)
Publicado el 07 Jun 2025 por Diócesis de Nezahualcóyotl (Comunicaciones)
Homilía – Domingo de Pentecostés (Ciclo C)
Queridos hermanos:
Hoy celebramos el cumplimiento de la promesa de Jesús:
la venida del Espíritu Santo, el alma de la Iglesia, el aliento de Dios que da vida, impulsa y transforma. En esta solemnidad, quiero compartir cuatro puntos muy concretos:
1. El Espíritu viene donde hay oración y silencio
El Evangelio nos muestra a los discípulos reunidos y en oración.
No estaban distraídos ni dispersos.
Pentecostés ocurre en un ambiente de recogimiento, de espera confiada.
➤ ¿Y nosotros? ¿Sabemos hacer una pausa cada día para invocar al Espíritu?
Sin oración no hay Pentecostés en nuestra vida.
2. El Espíritu transforma el miedo en testimonio
Antes de Pentecostés, los discípulos estaban encerrados.
Después, salen a anunciar con valentía que Cristo vive.
El Espíritu no solo consuela, da fuerza, da claridad y misión.
➤ ¿De qué tenemos miedo? ¿Qué nos impide hablar de Dios con libertad y alegría?
El Espíritu no quita las dificultades, nos da el valor para enfrentarlas.
3. El Espíritu nos recuerda todo lo que Jesús hizo y enseñó
No estamos solos ni confundidos.
El Espíritu es memoria viva de Dios:
nos recuerda su amor, sus palabras, su fidelidad.
➤ ¿Guardamos en el corazón lo que Dios ha hecho por nosotros?
El Espíritu nos enseña a reconocer las huellas de Dios en nuestra historia.
4. El mundo necesita testigos, no solamente discursos
Hoy más que nunca, se necesitan cristianos creíbles.
Gente que viva con coherencia, que irradie paz, que transmita esperanza.
No basta con hablar de Dios. Hay que dejar que Dios hable a través de nosotros.
➤ Nuestra vida debe ser testimonio: no perfecta, pero sí verdadera.
Conclusión
Pentecostés no es una fiesta del pasado.
Es una oportunidad actual:
para hacer silencio, orar, pedir, abrir el corazón y dejarse transformar.
Ven, Espíritu Santo.
Llena nuestros vacíos.
Rompe nuestros miedos.
Haznos testigos fieles de Cristo resucitado.
Amén.