El chat del Tío Pío. ¿Si tomáramos en serio el valor de las personas?
Publicado el 27 Nov 2025 por Pastorales Diocesanas (Comisiones y Dimensiones)
Queridos pichones, fíjense qué cosa más curiosa: para un perro, la persona con la que vive es el centro de su universo. Llega el tipo a casa y el perro parece que se va a desarmar de tanto mover la cola, la mascota vive pendiente de su mejor amigo.
Viendo eso desde esta teja que me sirve de observatorio me pregunto: ¿y si los humanos se tomaran en serio eso de poner a la persona en el centro? No solo en la foto de perfil, sino en la vida de verdad: en la familia, en el trabajo, en la política, en la parroquia… ¿Se imaginan? Si cada uno fuera para el otro lo más importante del mundo, no tendríamos que andar poniendo moños naranjas cada 25 de noviembre para recordar que a las mujeres no se les pega, ni se les grita, ni se les ignora.
Porque, vamos a ver, si algo es valioso de verdad, uno lo cuida. No hace falta curso intensivo. A las personas el Catecismo se los dice más claro que el agua del bautismo: «El hombre es la única criatura que Dios ha querido por sí misma» (Gaudium et Spes 24). O sea, cada persona vale más que todo el oro del mundo, no porque lo diga yo (que soy un simple palomo), sino porque lo dice el Creador.
Y sin embargo… ahí los ven: discutiendo por política como si fuera final de mundial, peleando herencias antes de que el abuelo se enfríe, o mirando el celular mientras la abuela cuenta por décima vez la misma anécdota. Y muchos de los que van a misa los domingos salen igual de despistados, como si el Evangelio fuera música de fondo.
No digo que sea fácil, ¿eh? El mundo los jala para todos lados: que si el éxito, que si el dinero, que si “primero yo”. Pero justamente por eso la Iglesia dejó un manual completito: catecismo, encíclicas, hasta tuits del Papa. Todo para que nadie anduviera perdido diciendo “¿y ahora cómo trato bien a la gente?”.
Así que, sobrinos míos, cuando crezcan y les salgan las plumas de palomo adulto, acuérdense de esto: el palomo de al lado vale mucho, y en el caso de los seres humanos la persona del lado (sea quien sea) vale más que cualquier cosa que puedan ofrecerles en oferta relámpago del Buen Fin. YO quisiera decirles a las personas que todos los días veo: Traten a sus semejantes como lo más valioso, importantes y digno de ser amado y verán qué rápido se arregla el mundo… o al menos el pedacito que les toca.
Y si algún día se olvidan, suban hasta esta antena y de un picotazo “me cae” que se los recordaré. Un picotazo suave, pero firme, para que no tenga que ponerles cara de “¿de verdad?” ¿Así se llevan!
*A propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer