XXI Asamblea Diocesana 2025 - Día 4
Publicado el 27 Sep 2025 por Diócesis de Nezahualcóyotl (Comunicaciones)
Cuarto día: Clausura, envío y nuevos frutos para nuestra diócesis
El jueves 25 de septiembre concluyó la XXI Asamblea Diocesana de Nezahualcóyotl, después de cuatro días de oración, discernimiento y trabajo comunitario. Esta última jornada estuvo marcada por la evaluación, la celebración eucarística y un acontecimiento histórico para nuestra Iglesia local: la consagración en el Orden de las Vírgenes de nuestra hermana Fabiola Martínez García.
Evaluación y síntesis del camino recorrido
La mañana inició con la oración y el nexo con lo reflexionado en la jornada anterior. A continuación se abordó el Tema X: Revisión del Objetivo Pastoral 2026, que permitió a los participantes responder preguntas fundamentales:
+ ¿Qué acciones pastorales realizamos para cumplir el objetivo?
+ ¿De quién necesitamos ayuda?
+ ¿Qué acciones concretas realizaremos?
Cada parroquia entregó sus respuestas, y en el plenario se compartieron aportes que servirán de base para el Proyecto Pastoral Diocesano 2026.
Más adelante se desarrolló el Tema XII: ¿Por qué es importante la Evaluación?, subrayando que evaluar no es solo un requisito organizativo, sino un ejercicio de fidelidad al Evangelio y de corresponsabilidad eclesial. Finalmente, se presentó el Tema XIII: Evaluación de la Asamblea Diocesana, en el que se recogieron impresiones, aprendizajes y compromisos de los participantes.
Clausura con un acontecimiento de gracia
Al mediodía, toda la comunidad se congregó en la Santa Misa de Clausura, presidida por Mons. Héctor Luis Morales Sánchez. En este marco celebrativo se vivió un momento de especial gozo: la Consagración en el Orden de las Vírgenes de Fabiola Martínez García, primera virgen consagrada de nuestra diócesis.
En un gesto de entrega total, Fabiola se unió a Cristo, Esposo de la Iglesia, comprometiéndose a una vida de oración, servicio y testimonio en medio del mundo. Nuestra diócesis se alegra con este don, que manifiesta la riqueza de las vocaciones en la Iglesia. Como enseña Lumen Gentium (n. 44), la virginidad consagrada es un signo vivo del Reino futuro y un testimonio del amor indiviso a Cristo.
Nuevos nombramientos pastorales
Al concluir la Misa, Mons. Héctor Luis Morales anunció una serie de nombramientos pastorales, confiando nuevas responsabilidades a varios presbíteros de nuestra diócesis:
+ Pbro. Guillermo Flores Millán, Rector del Seminario San José.
+ Pbro. Pablo de Jesús Arvea López, Asesor de la Dimensión de Laicos.
+ Pbro. Arturo Barragán Ortiz, Coordinador de la Dimensión de Pastoral Educativa.
+ Pbro. Rafael Jiménez Morales, Asesor Diocesano del Movimiento Familiar Cristiano.
+ Pbro. Benancio Refugio Chamú, Coordinador de la Dimensión de Deporte.
+ Pbro. Martiniano Andrade Ortiz, Coordinador de la Dimensión de Cultura.
+ Pbro. Guillermo Buendía Arévalo, Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, Fracc. Bosques de Aragón.
Con estos encargos se refuerza la misión evangelizadora y se garantiza la continuidad del trabajo pastoral en distintos ámbitos de la vida diocesana.
Acción de gracias y envío
La jornada concluyó con un ambiente festivo de convivencia, alimentos y música, como expresión de gratitud a Dios por los frutos de esta Asamblea.
Proyección pastoral
La XXI Asamblea Diocesana 2025 ha sido un verdadero Pentecostés local: en ella hemos escuchado, discernido y proyectado juntos la vida de la diócesis, iluminados por la Palabra y guiados por el Espíritu. Nos llevamos tres certezas:
1. Caminar juntos es esencial: la sinodalidad es el estilo que da vida a nuestra Iglesia.
2. El Espíritu Santo sigue actuando: lo vimos en la riqueza de los aportes, en la nueva vocación consagrada y en los nuevos encargos pastorales.
3. El futuro se construye hoy: la preparación para el 50 aniversario de la diócesis, el Acontecimiento Guadalupano de 2031 y el Jubileo de la Redención en 2033 nos llaman a vivir con esperanza y responsabilidad misionera.
Que cada parroquia, decanato y vicaría haga suyo este envío, repitiendo con los apóstoles: “Hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros” (Hch 15,28).