¿Ceremonia tradicional de purificación o idolatría?
Publicado el 09 Sep 2025 por Vicaria Señor de la Misericordia (Señor de la Misericordia)
El pasado 1 de septiembre del 2025 en el Congreso se llevó a cabo la toma de protesta de magistrados y jueces, sobre este punto político no opinaremos. Pero sí sobre la “ceremonia de purificación” que según la tradición de diversos pueblos como se presentaron, es para limpiar energéticamente a la persona para que su camino esté libre de obstáculos y pueda tomar decisiones con sabiduría.
Llama la atención que pocos medios tocaron el tema, y aquellos que lo hicieron obviaron la clara muestra de un rito idolátrico, y solo se menciona que hacen oraciones a la naturaleza, a los cuatro puntos cardinales y a los ancestros de esas comunidades. Y dejan de lado la clara invocación a dioses como Quetzalcoatl, Tonantzin, los guardianes del universo, el padre sol creador y dador de vida, la divinidad de la abuela luna, entre otros. Claramente la persona que lleva el ritual, que bien se puede decir es una sacerdotisa, menciona que hay que conectarse con lo divino poniendo nuestro corazón, nuestra mente, nuestro espíritu, y toda nuestra fuerza (no les recuerda el primer mandamiento como se menciona en Dt. 6, 5).
Se puede observar en en esta ceremonia todos los elementos para una rito de adoración a falsos dioses, hay un altar, ofrenda, una sacerdotisa, incienso, velas, se hincan delante del altar, se pide perdón por los pecados y se termina con el abrazo de la paz, no se logra observar en la transmisión si ingieren la ofrenda del altar que vendría a ser el rito de comunión, siendo demasiado estricto faltaría un sacrificio, aunque ya en Levítico capítulo 2, versos 1-3 se nos mencionan sacrificios incruentos con flor de harina, aceite e incienso.
En el recinto que estaba lleno de hombres y mujeres, caben las siguientes preguntas: ¿Cuántas de esas personas son católicas? ¿Conocen su fe? No conocemos esa respuesta, probablemente más del 60%, lo que nos lleva a reflexionar ¿Por qué no conocen su fe? Seguramente lo hacen sin pleno conocimiento del gran pecado en que están cayendo.
En un estado laico como el mexicano, según el Art. 40 de la Constitución, reformado en enero del 2016, y entendiendo que por definición estado laico es: “no conceder ningún estatus de culto oficial a ninguna religión”, lo que supone que el estado no se somete a ninguna autoridad religiosa y no fomenta ningún culto especifico.
Este, estado representado en ese momento por la nueva Suprema Corte de la Nación caería así en una falta al Art. 40 antes expuesto. También faltaría al Art. 24 de la Constitución que a la letra dice: “Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política”, con relación a la libertad que toda persona tiene para elegir la religión de su agrado. Y no solo eso, sino que inconscientemente o no, lleva a las almas a caer en un pecado grave.
Como cristianos católicos debemos estar atentos a este tipo de mensajes que se nos presentan como parte de idiosincrasia de los pueblos originarios, pero que en realidad es un espaldarazo para que las personas la acepten como la religión oficial. Es deber nuestro redoblar esfuerzos en la predicación del Evangelio a tiempo y destiempo, como dice San Pablo, en nuestros hogares, escuelas, sitios de trabajo, con el ejemplo, de palabra, a través de los diversos medios de comunicación con los que contamos hoy, “Siendo mansos como palomas y astutos como serpientes” (Mt 10, 16) pero no perder la esperanza de que al final el Señor triunfa y que “Está con nosotros hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20)
César Cruz o f s
Paz y bien.